La Fiscalía Regional 2 confirmó este martes que abrirán una investigación contra los 20 agentes que fueron pasados a disponibilidad por el Ministerio de Seguridad provincial, luego de que se desataran protestas frente a la Jefatura de la Policía del sudoeste de Rosario en reclamo por mejores salarios.
La institución anunció la medida a través de un comunicado que publicaron en su cuenta oficial de la red social X, en la que expresaron: “Recibimos por parte del área de Asuntos Internos del Ministerio de Justicia y Seguridad de la Provincia de Santa Fe, diversas actuaciones sobre 20 agentes policiales a partir de los hechos sucedidos”.
En ese marco, destacaron que el personal policial “no habría cumplido con el servicio al que estaban afectados”, por lo que se inició una “investigación por la posible comisión del delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público y abuso de autoridad”.
Dichas actuaciones serán “llevadas adelante por la Unidad de Flagrancia y Turno y por la Unidad Fiscal Especializada en Corrupción Funcional y Violencia Institucional”.
Por otro lado, precisaron que el Ministerio Público de la Acusación (MPA), “se abocará al análisis de las actuaciones en aquellos casos en que la conducta desplegada por el personal haya comprometido la seguridad pública, particularmente si se hubiere producido un hecho delictivo que pudo haberse evitado con la prestación del servicio”.
Las protestas y la respuesta de la provincia
La concentración de efectivos en reclamo de mejoras salariales comenzaron el lunes a la noche alrededor de las 23.00, en la Jefatura de Ovidio Lagos y Juan María Gutiérrez.
Luego, antes de las 7 de este martes, allí se convocaron al menos 20 patrulleros que salieron a la calle con sirenas encendidas en señal de protesta por la situación salarial y de disconformidad con los anuncios que había hecho Seguridad la semana pasada.
En ese contexto, el ministro de Seguridad santafesino, Pablo Cococcioni, informó que 20 uniformados fueron pasados a disponibilidad, además de que se les retirará el arma y el chaleco antibala.
«Trataron de impedir la salida de los móviles hacia sus funciones de patrullaje y, en algún momento, un estimado de no menos de 20 unidades en Rosario fueron directamente paralizados, puestos en frente de la Jefatura. Luego algunas de esas personas cometieron abandono de servicio”, sostuvo.
A renglón seguido, afirmó que tienen «detectada a gente allegada a sectores desplazados de la Policía de Santa Fe, en algunos casos vinculados a gravísimos delitos de corrupción cuyos perpetradores hoy están privados de su libertad”.
“No lo vamos a dejar pasar, utilizar a la institución policial y sus funcionarios para minar la política de seguridad que tanto trabajo nos costó es cruzar una línea que nosotros no vamos a consentir”, sentenció.