La Academia del Broadway cumplirá este 2026 15 años de actividad ininterrumpida en Rosario, lugar en el que los rosarinos desde su más tierna infancia empezaron a desarrollarse en las artes escénicas.
En ese marco, las profesoras Bel Nerea Musciatti y Mariuchi Mansur pasaron por los estudios de Radio Mitre Rosario para dialogar acerca de la mítica institución con el equipo de El Puente.
En ese marco, recordaron lo amplio que es el alcance que tiene la academia: “Hay cursos para todas las edades, desde los tres años en adelantes. No hay límite de edad, son todos bienvenidos, porque también hay gente grande que se presenta».
En ese sentido, remarcaron que en el caso de los adultos, la duración de la cursada dura cuatro años y motivaron a los interesados a asistir: “Siempre les decimos que deben pensarlo como un lugar y momento para ellos, que es lo más importante”.
“Más allá de lo que van a aprender, también hacen nuevos amigos y suben a los escenarios. Todos los alumnos suben dos veces al año en junio y en diciembre. Son un montón de cosas y emociones las que pasan durante el estudio en la academia”, sostuvieron.
Acerca de la oferta académica, señalaron: “Nosotros tenemos la posibilidad de brindar la carrera de comedia musical, que es donde se hace teatro, danza, línea y movimiento y canto, y también integración teatral. Es donde se dicta todo el armado de una comedia musical. Y después tenemos los que son cursos intensivos, que son más individuales según las pretensiones del alumno en relación al canto, teatro o danza”.
Más adelante, se refirieron al trato que tienen con los alumnos: “Nos damos cuenta cuando un alumno es muy dado o abierto. Los talentos se ven, por ejemplo cuando un curso de 25 se presentan. En el momento que empiezan a contar quienes son rápidamente se nota por lo meno esas características que se abrazan fácilmente en un escenario”.
También se refirieron acerca de los estudiante que en un principio parecían no encontrarse arriba de un escenario, pero que después termina por abrazar la chispa que ocultaban: “Hay chicos que dicen no saber cantar o bailar, pero con los años los vez en la academia o los escuchas y los profesores comenzamos a comentarnos lo mucho que cambió esa persona”.
“Eso también nos hace ponernos mucho más orgullosos por como resultó todo el trabajo invertido. Vemos a los alumnos felices y eso nos pone felices. Especialmente cuando los padres te ven y te dicen que no lo pueden creer. Cómo cuando los chicos quedan dentro de una audición”, concluyó.