La dirigencia de Newell’s avanza con la auditoria interna sobre la gestión anterior, encabezada por Ignacio Astore, y aunque el informe final aún no está listo, ya comenzaron a surgir las primeras conclusiones.
El tesorero del club, Camilo Cristiá, dialogó con el programa El Puente, que se emite por Radio Mitre Rosario, y señaló que se esperan los resultados finales para finales de abril.
A partir de un informe preliminar, la actual comisión directiva, con Ignacio Boero a la cabeza, empezó a tomar decisiones y detectó serias irregularidades en el funcionamiento del club durante la gestión anterior. «Nosotros tomamos una deuda de 35 millones de dólares, aproximadamente, y nos encontramos en líneas generales con una situación durísima», aseveró.
En este sentido, el dirigente dio un claro ejemplo: «El proceso de compra del club, hasta que llegamos nosotros, era inexistente prácticamente. Ocurrían situaciones donde un dirigente o donde alguien llegaba con una factura, la ponía arriba de la mesa y decía páguenlo».
En esa misma línea, remarcó que no había controles básicos: “No había contrato, no había remito, todo el flujo de compras tradicional no estaba”, lo que, según indicó, “se prestaba mucho a situaciones irregulares”. Sin embargo, evitó dar nombres o detalles puntuales hasta que se conozca el informe final: “No podemos todavía brindar datos específicos sobre transacciones o personas, porque no correspondería”.
Sobre el estado general que dejó la gestión que presidía Ignacio Astore, Cristiá fue contundente: “Nos encontramos con un club devastado. No hay otra forma de decirlo”, y agregó que Newell’s atraviesa “un nivel de endeudamiento voraz” con múltiples acreedores. “La situación económico-financiera es extremadamente crítica”, concluyó.