Funcionarios del Ministerio de Justicia y Seguridad y junto con fiscales del Ministerio Público de la Acusación (MPA), supervisaron este viernes el derrumbe de otro búnker de drogas en la ciudad de Santa Fe.
Se trata del inmueble número 120 que era usado como punto de venta de estupefacientes que se desactiva en la provincia desde que se puso en marcha en diciembre de 2023 la Ley de Microtráfico.
La intervención se realizó en un domicilio de Monseñor Zazpe y Doctor Zavalla. Allí, el ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, brindó detalles de los efectos nocivos que tenía para el barrio la presencia del búnker.
«Aquí registramos cerca de 500 incidencias en el lapso de 8 meses en un radio de 200 metros a este sitio que funcionaba como punto de venta de estupefacientes pero también como aguantadero, lugar de acopio y junta de delincuencia”, precisó.
En ese marco, el fiscal Diego Vigo destacó que fueron los vecinos quienes “pusieron en conocimiento los hechos delictivos que se sucedían en el lugar a través de llamados al 911”. En base a esas denunciar, pudieron avanzar con el derrumbe del lugar.
«Hicimos un análisis criminal temprano que nos permitió priorizar el caso, detectamos la situación, acreditamos el hecho delictivo, se tomó la medida cautelar para tres personas dictaminándoles prisión preventiva y luego obtuvimos el derribo”, subrayó.
De esa manera, acreditaron que en el inmueble había «estupefacientes, droga fraccionada y otros elementos que nos indicaron que era tenencia con fines de comercialización”.
A su turno, la presidenta de la vecinal Barrio Sur, Laura D`Andrea, resaltó la realización del operativo: “Este búnker era un problema para quienes viven aquí. Fue una lucha de muchos años. Fue de suma importancia poder tener este desenlace para poder estar más tranquilos”.