Un nuevo caso de presunto abuso policial fue denunciado este lunes en la zona oeste de Rosario, cuando un hombre en situación de calle afirmó que un grupo de policías federales le fracturó el brazo durante un procedimiento. Los uniformados fueron demorados y recuperaron la libertad a la brevedad. La víctima fue intervenida quirúrgicamente.
Todo comenzó durante la madrugada en Rueda y Lima, en Villa Banana. Según la versión de una mujer que acompañó a la víctima a hacer la denuncia, cuatro integrantes de la fuerza nacional lo arrojaron al suelo, le pegaron y le doblaron el brazo izquierdo, acción que le habría ocasionado la lesión.
Minutos más tarde, el herido acudió a efectivos del Cuerpo Guardia Infantería junto a la testigo y relataron lo sucedido. De acuerdo a la información policial, el hombre parecía estar bajo los efectos del alcohol.
Fue atendido por personal del Sies, quien le diagnosticó una fractura en el antebrazo. Posteriormente, lo trasladaron en ambulancia a un hospital, donde fue operado.
En simultáneo, los acusados se negaron a identificarse con los agentes provinciales. En este contexto, el fiscal federal Martín Gambacorta ordenó la aprehensión de los cuatro involucrados, junto con el secuestro de sus respectivos celulares y armas reglamentarias. No obstante, todos quedaron libres horas más tarde.
El caso de Parque Casas
El episodio de Villa Banana queda bajo la lupa luego de la investigación de Asuntos Internos por un hecho grave de abuso policial ocurrido en Larrechea al 1.900, el 27 de mayo de 2024. Diez agentes de la Policía de Acción Táctica (PAT) fueron imputados por tentativa de homicidio la semana pasada, acusados de prender fuego a un hombre en situación de calle durante un procedimiento.
La víctima sufrió quemaduras graves en diferentes partes del cuerpo y, a pesar de que no puede hablar por el daño que le provocaron las llamas, dio su versión de forma escrita ante el fiscal Pablo Socca. Según el relato, el efectivo David Zeballos lo roció con líquido inflamable, lo incendió con un encendedor y amenazó a otros tres aprehendidos para que afirmen que el herido se provocó las lesiones a sí mismo.
Nueve acusados quedaron en prisión preventiva efectiva, según dictó el juez Rafael Coria en la audiencia, mientras que una implicada quedó en domiciliaria hasta agosto.