La empresa entrerriana Frutafiel, con planta industrial en General Ramírez, inició un concurso preventivo de acreedores ante la Justicia de Paraná para intentar reordenar su situación económica.

La firma argumentó que la baja en las ventas, el incremento de los costos operativos y la falta de acceso al crédito deterioró sus finanzas hasta volver insostenible el funcionamiento habitual.

En la presentación judicial, la compañía sostuvo que el contexto económico de los últimos años afectó el poder de compra de los consumidores y especialmente a la comercialización de productos considerados no esenciales. A esto se sumaron los aumentos en los costos de materias primas, transporte, energía y combustibles, que, según explicó, no pudieron trasladarse completamente a los precios finales.

Como parte de la estrategia para sostener la actividad, la empresa lanzó nuevas líneas de productos, entre ellas una cerveza de marca propia y una bebida elaborada con vino. Si bien ambas llegaron a representar cerca del 30% de la facturación, los proyectos no alcanzaron para revertir la crisis debido a problemas de abastecimiento y a la rápida aparición de productos similares en el mercado.

El concurso preventivo fue solicitado en mayo y la Justicia resolvió su apertura en junio. Desde la firma aseguraron que la continuidad de la actividad es viable y confiaron en que el proceso judicial les permitirá aliviar la presión financiera, sostener la producción y avanzar en la regularización de sus compromisos con acreedores.

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