El presidente Javier Milei habló este miércoles en la 81ª Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), donde defendió la causa Malvinas y criticó a la propia entidad por su papel ante el conflicto de soberanía con Reino Unido.
El jefe de Estado argentino subió al estrado este mediodía en Nueva York y abrió su discurso con un cuestionamiento a la entidad organizadora. En primer lugar, señaló: “Hace 78 años, esta casa declaró que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos, palabras nobles cuyo espíritu comparto plenamente. Se comprometió a hacer respetar el derecho internacional, defender la soberanía de las naciones y ofrecer un foro donde los conflictos se resolvieran por la cooperación”.
En la misma línea, afirmó que “ese era el contrato que todos firmamos, pero hoy, lamentablemente, es el momento de reconocer que ese pacto sagrado se rompió». Luego, apuntó con artillería pesada contra la ONU y remarcó: «Esto se convirtió en una organización inútil que solo sirve para alimentar a una casta de parásitos fatalmente arrogantes, disfrazados de burócratas bienintencionados”.
Tras poner en duda el accionar de la organización internacional sobre otros conflictos globales como el de Israel y Palestina, el mandatario mencionó la postura que tomaron frente al reclamo argentino por las islas y la acusó de “mirar para el otro lado”. En este sentido, ratificó: “Malvinas es para nosotros una causa nacional y una prueba de la distancia que puede existir entre las palabras de las instituciones internacionales y la realidad sobre la que pretender actuar”.
Posteriormente, habló de las sanciones que impuso su gestión a empresas que trabajen en torno a los recursos naturales del archipiélago y apuntó contra el proyecto británico Sea Lion, del cual aseguró que las licencias son “ilegales e ilegítimas”.
“Durante demasiado tiempo, los gobiernos argentinos optaron por una defensa discursiva. Nosotros elegimos una defensa pacífica, práctica y efectiva”, destacó Milei ante los presentes, entre ellos la comitiva británica.