Dos hombres de 30 y 29 años fueron detenidos este viernes en Rosario, sospechados de integrar una banda vinculada con al menos seis robos violentos en viviendas y comercios de Fisherton. Los procedimientos se realizaron en cuatro domicilios del Fonavi de Donado al 800, donde los investigadores encontraron armas, municiones, dinero en efectivo y otros elementos de interés para la causa.
Los arrestados fueron identificados como Agustín Luis M., apodado “Oso Yogui” por su contextura física, y Tobías Manuel B., ambos vecinos del complejo habitacional. Según informaron desde el Ministerio de Seguridad y Justicia, la organización habría cometido cinco entraderas y un escruche, y sus integrantes actuaban con una modalidad similar en los distintos hechos.
La investigación estuvo a cargo de la Policía de Investigaciones (PDI), el Ministerio Público de la Acusación (MPA) y el sistema Lince. El análisis de imágenes permitió reconstruir los movimientos de los sospechosos e identificar un Toyota Corolla gris que utilizaban para trasladarse y que circulaba sin patente. Los recorridos de ese vehículo condujeron a los investigadores hasta la zona de Donado y Mendoza.
Uno de los episodios investigados ocurrió el 7 de agosto en una vivienda de Micheletti al 7800, donde cuatro hombres sorprendieron al propietario cuando salía a trabajar. Los asaltantes golpearon y maniataron a los integrantes de la familia y escaparon con un botín que incluía $1.700.000, unos 2.000 dólares, documentación y un reloj inteligente. La geolocalización de ese dispositivo aportó una pista que orientó la pesquisa hacia el Fonavi.
Durante los allanamientos, los agentes secuestraron dos revólveres calibre .38, una escopeta calibre 12, una carabina calibre .22, tres pistolas de aire comprimido, municiones, $1,2 millón y 1.716 dólares. También incautaron doce teléfonos celulares, una moto sin patente y prendas de vestir que habrían sido utilizadas durante los robos y que quedaron registradas en cámaras de seguridad. Los procedimientos se realizaron en medio de la preocupación que los hechos habían generado entre vecinos y comerciantes de Fisherton.