La Justicia de Rosario dictó tres meses de prisión preventiva efectiva para una pareja acusada de engañar a decenas de personas mediante la venta fraudulenta de paquetes turísticos y pasajes aéreos. Ambos fueron imputados por 23 hechos registrados entre marzo de 2025 y octubre de 2026, en los que habrían obtenido importantes sumas de dinero en pesos y dólares.
La medida fue dispuesta este martes por el juez de Primera Instancia Alejandro Negroni, durante una audiencia en el Centro de Justicia Penal. La acusación fue impulsada por los fiscales Aurelio Cicerchia y Matías Ocariz, de la Unidad Especializada en Cibercrimen, quienes también solicitaron y obtuvieron la autorización para embargar e inmovilizar fondos de las cuentas bancarias, billeteras virtuales y plataformas de activos digitales de los imputados.
Según la investigación, Natalí D., de 35 años, fue acusada como autora de 23 estafas. La mujer contactaba a sus clientes exclusivamente por WhatsApp y se presentaba como intermediaria, inversionista o representante de una empresa turística con acceso a tarifas preferenciales, pese a que no contaba con un local comercial ni una agencia registrada. En algunos casos, entregaba los primeros pasajes de manera efectiva para generar confianza y conseguir nuevas recomendaciones, pero luego captaba operaciones por montos mayores que nunca cumplía.
La Fiscalía sostiene que, una vez recibido el dinero, la mujer postergaba las entregas con distintas excusas, como fallas en el sistema, problemas con superiores, bloqueos bancarios o inconvenientes personales, sin devolver los fondos. Incluso, en algunos casos, habría ofrecido a sus clientes convertirse en revendedores a cambio de comisiones.
Por su parte, su pareja, Federico Germán L., de 32 años, fue imputado como coautor de ocho hechos de estafa. Para los investigadores, cumplía un papel clave en el manejo del dinero, ya que habría aportado sus cuentas bancarias —incluida una radicada en Italia, donde se recibían pagos de las víctimas—, administrado los fondos y realizado devoluciones parciales de montos reducidos para dilatar los reclamos.
La pareja había sido detenida el viernes pasado durante dos allanamientos realizados por personal de Cibercrimen de la Policía de Investigaciones (PDI) en Arroyo Seco, en Gálvez al 900, y en Rosario, en Nicaragua al 800. En los procedimientos se secuestraron teléfonos celulares, computadoras, tarjetas bancarias y motocicletas, elementos que quedaron a disposición del Ministerio Público de la Acusación.