El Gobierno de Santa Fe anunció este miércoles que da marcha atrás con la decisión de pasar a disponibilidad a los policías investigados por abandono de funciones en el marco del reclamo por mejoras en las condiciones salariales.
Así lo confirmó esta mañana en la sede de Gobierno de Rosario el ministro de Justicia y Seguridad provincial, Pablo Cococcioni, quien estuvo acompañado en una conferencia de prensa por su par de Economía, Pablo Olivares. Ambos encabezaron una reunión esta madrugada con representantes de sectores policiales involucrados en la manifestación.
En primer lugar, el funcionario remarcó que “a lo largo de todo este proceso, la seguridad estuvo garantizada”, con niveles de operatividad de entre el 80 y 90 por ciento, a la par que “se trabajó en conjunto con el Ministerio de Seguridad nacional y se redistribuyeron fuerzas para garantizar el policiamiento urbano». Además, mencionó que «no hubo situaciones de gravedad y todas las incidencias fueron atendidas”.
En relación a la negociación, puntualizó: “En los días previos hicimos un ofrecimiento al diálogo que había sido frustrado, nosotros en ningún momento nos negamos a dialogar pero no podíamos sentarnos a hablar si sentíamos que iba a condicionar la operatividad policial, pedimos que se reestablezcan niveles razonables de patrullaje y presencia policial en la zona urbana”.
Luego, Cococcioni reveló que “queríamos que quienes estaban reclamando dieran una muestra de compromiso hacia la ciudadanía» y valoró que el acatamiento del pedido “fue muy importante”. A su vez, agregó: «Procedimos a entablar contacto con una serie de referentes y delegados en la sede de Gobierno”.
Por otro lado, el titular de la cartera remarcó que no habrá pases a disponibilidad, medida que catalogó como “preventiva” tras el anuncio de este martes, y le pidió públicamente a los policías que siguen inactivos que “se reintegren de inmediato” a sus funciones.
El ministro Olivares tomó el micrófono y, al referirse a las causas de las movilizaciones, reflexionó: “Escuchamos los reclamos de los rangos inferiores. Hoy el personal tiene una carga horaria muy alta de 48 horas semanales, esto implica una alta dedicación y, al mismo tiempo, que la no tengan las mismas condiciones que otros casos donde tienen otros ingresos”.
“Lo que vemos hoy es que la carga horaria genera estrés, debe atenderse y compensarse. Todo aquel que porta un arma va a tener un ingreso que no va a ser inferior a la canasta básica tipo”, afirmó.