Los cambios en general a la Ley de Glaciares fueron aprobados por el Senado este jueves por la noche en el Congreso y ahora pasará a la Cámara de Diputados, con el Gobierno nacional expectante acerca del avance del proyecto.
Luego de una sesión que se extendió por más de cuatro horas en el recinto legislativo, la votación cerró con 40 votos a favor, 31 en contra y una abstención. Entre los senadores que dieron luz verde se encuentran los integrantes del bloque La Libertad Avanza, el PRO y la Unión Cívica Radical, entre otros.
La normativa, sancionada originalmente en 2010, define como glaciar a toda masa de hielo, estable o que fluye lentamente, con o sin agua en su interior. En este marco, la reforma busca redefinir el objeto de protección e incorporar que todo glaciar o geoforma incluido en el Inventario Nacional de Glaciares se considerará protegido hasta que la autoridad ambiental competente verifique que carece de funciones hídricas.
De esta manera, cada provincia determinaría qué glaciares protege y en cuáles se pueden habilitar actividades extractivas. Además, las jurisdicciones evaluarán el impacto ambiental de un proyecto, junto con su respectiva autorización.
A su vez, el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA) seguirá a cargo del Inventario Nacional de Glaciares, aunque sujeto a un flujo permanente de información desde las provincias.