El papa León XIV encabezó este domingo en la Basílica de San Pedro la ordenación de nuevos sacerdotes de la diócesis de Roma. Durante la ceremonia el pontífice brindó un mensaje en el que instó a mantener una Iglesia abierta y cercana.
En total fueron ocho los nuevos presbíteros ordenados para Roma (seis italianos, un camerunés y un colombiano), a los que se sumaron otros dos religiosos de distintas diócesis. Durante la celebración, el Papa les dijo: “Mantengan la puerta abierta. Dejen entrar y estén listos para salir”.
El Pontífice pidió evitar posturas cerradas dentro de la Iglesia y advirtió sobre los riesgos de estructuras rígidas: “Hay afiliaciones que sofocan, compañías donde es fácil entrar y casi imposible salir. No es así la Iglesia del Señor”. En ese sentido, remarcó que el rol del sacerdote debe ser el de acompañar y no limitar.
Además, llamó a los nuevos presbíteros a convertirse en promotores de paz en un contexto en el que la necesidad de seguridad «vuelve los ánimos agresivos, encierra a las comunidades en sí mismas e instiga a buscar enemigos y chivos expiatorios»
“Salgan y encuéntrense con la cultura, con la gente, con la vida”, concluyó el Papa.