La búsqueda de Gustavo Muñoz, Ezequiel Stegmann y Héctor Flores, los tres operarios de Vicentín desaparecidos tras el vuelco de una lancha en el río Paraná, se amplió considerablemente hacia el sur. A cuatro días del accidente, todavía no hay rastros de los trabajadores y el operativo se extiende desde la zona de Fray Luis Beltrán hasta las inmediaciones del puente Rosario-Victoria.
Los rastrillajes se desarrollan por agua, aire y tierra, con la participación de Prefectura Naval, dotaciones de la Regional 12 de Bomberos Voluntarios y la Unidad de Comando de Rosario. Entre los recursos desplegados se encuentran drones con enlace satelital y brigadas caninas para recorrer distintos sectores de la ribera.
En paralelo, familiares y compañeros de los desaparecidos manifestaron su preocupación por el desarrollo del operativo y denunciaron que Prefectura habría reducido los recursos de búsqueda tras las primeras 72 horas. También cuestionaron la suspensión de los vuelos en helicóptero y la difusión de imágenes de buzos tácticos que, según sostienen, no habrían intervenido en el lugar. “Es todo para la foto”, expresaron, mientras destacaron la continuidad de las tareas realizadas por los bomberos voluntarios.
Ante la falta de novedades, allegados y baqueanos realizaron recorridas por sus propios medios durante la madrugada, pese a la prohibición de navegación para civiles. Según relataron, durante una salida en una embarcación privada hasta la zona de San Nicolás encontraron dos chalecos salvavidas y un colchón que pertenecerían a los desaparecidos. Los objetos estaban en el sector donde había sido rescatado el único sobreviviente, Rolando Cabrera, de 61 años, quien permaneció durante horas aferrado a un bidón antes de ser auxiliado en inmediaciones de San Lorenzo.